viernes, 19 de julio de 2013
viernes, 28 de junio de 2013
Nenúfares
Nombre completo Oscar-Claude Monet Nacimiento 14 de noviembre de 1840 París, Francia
Fallecimiento 5 de diciembre de 1926 (86 años) Giverny, Francia
Nacionalidad Francesa Área Pintura Firma
![]() |
Dejé aun lado la silueta incógnita que me representaba en Facebook y escogí Los Nenúfares, bellas plantas acuáticas Recordé un cuadro de C.Monet que me llamó mucha la atención por su gran belleza espero que mi selección le guste a algunas de mis amigas que me criticaron el uso de una silueta sin significado.
lunes, 17 de junio de 2013
Un novedoso aprendizaje
No es posible escribir sobre la vejez como son mis deseos debido a que la situación política del pais absorbe mucho de mi tiempo, me preocupa que nada funcione. Si vas a a un automercado faltan al gunos productos importantes ,si estás en las calles sientes miedo si alguien se acerca, si lees la prensa te das cuenta que la informacion esta controlada en fin resulta dificil vivir en el pais que tenemos Nos quedan como escape las redes sociales para protestar,
Me falta mucho que aprender acerca de la amplia posibilidad de intercambiar información que nos permite una red social,una compañera de trabajo mucho mas joven que yo, aunque como dicen mis nietos cualquiera resulta mas joven, pero no me importa esa opinion,como les traté de decir antes de la interrupcion Facebook me permitió reencontrarme con la Prof Rosario Cañizales tenía por lo menos 20 años que no sabía de ella,ahora ,se que vive en Chicago el trabajo que realiza y también admirar las fotos de sus nietos
Muchas personas amigas quieren restarle importancia al maravilloso y abundante conocimiento que nos suministran las redes sociales,deseo escribir algo acerca delas posibilidades políticas de éstas, el twitter es a mi juicio un "arma"de protesta ante las aberraciones de ciertos gobiernos
viernes, 14 de junio de 2013
Solo mentiras
La situación del pais se agrava cada dia que trancurre
La verdad de los hechos delictivos será sustituida por noticias que tratarán de hacerle creer al mundo que los venezolanos vivimos en un pais de ensueño
La corupcion será tapada con programas donde Winston Vallenilla y su combo continuarán diviertiendo con ridiculos programas de concurso
La escasez de alimentos se comentará como una fantasia inventada por la derecha
La morgue repleta de cádaveres se le sumará a las inmumerables faltas de la oposicion
Calles y carreteras intransitables,horas y dias sin electricidad,semanas sin agua, anaqueles vacios,vehiculos sin repuestos,univesidades sin presupuesto ,medicinas vencidas,hospitales sin insumos etc.
Se cansa uno de enumerar tantas deficiencias de este gobierno corrupto que hace mas de 15 año se propuso transformar al pais a imagen y semejanza de Cuba
Lo que viene sucediendo en los medios de comunicación es parte de un plan concebido para callar el malestar de todo un pueblo que clama por sus derechos
Escribo lo que siento enfurecida por lo que han hecho con Globovisión y sus periodistas, Nitu se merece un respeto a su trayectoria democratica
La verdad de los hechos delictivos será sustituida por noticias que tratarán de hacerle creer al mundo que los venezolanos vivimos en un pais de ensueño
La corupcion será tapada con programas donde Winston Vallenilla y su combo continuarán diviertiendo con ridiculos programas de concurso
La escasez de alimentos se comentará como una fantasia inventada por la derecha
La morgue repleta de cádaveres se le sumará a las inmumerables faltas de la oposicion
Calles y carreteras intransitables,horas y dias sin electricidad,semanas sin agua, anaqueles vacios,vehiculos sin repuestos,univesidades sin presupuesto ,medicinas vencidas,hospitales sin insumos etc.
Se cansa uno de enumerar tantas deficiencias de este gobierno corrupto que hace mas de 15 año se propuso transformar al pais a imagen y semejanza de Cuba
Lo que viene sucediendo en los medios de comunicación es parte de un plan concebido para callar el malestar de todo un pueblo que clama por sus derechos
Escribo lo que siento enfurecida por lo que han hecho con Globovisión y sus periodistas, Nitu se merece un respeto a su trayectoria democratica
jueves, 13 de junio de 2013
Recuerdo de Naiguatá
Hoy
me estuve acordando de una " taguara" que quedaba an Naiguatá donde
soliamos ir a comer algunas veces en aquellos tiempos no muy remotos
.Salíamos de Caracas a las 9 de la noche sin ningun temor nos
estacionabamos en La plaza del Consul en La Guayra ,en un bar donde
consumiamos algunas cervezas, bajo los acordes de los boleros de moda
que algunos clientes despechados oian con emoción
De alli salíamos
para Naiguatá a la "taguara donde servian un delicioso pescado frito
rodeado de tajadas de aguacate y acompañado con arepas calienticas
Eran los tiempos de la vida sencilla y muy venezolana que ha ido
desapareciendo por muchas causas que en alguna ocasion les contaré Generalmente haciamos este especial recorrido dos o tres matrimonios amigos
Regresabamos a Caracas, cerca de la media noche, muy contentos de los buenos ratos pasados
Los marchantes de mamá
Un señor un poco gordo, no muy joven siempre vestido de negro y con un
paragua en la mano, vendía mercancía variada, mama decía que ere turco
nunca lo llamaba por su nombre se refería a el como el marchante.
Mama era aficionada a usar términos en francés, mis hermanos me dijeron que esa palabra significaba mercader. Varios marchantes tenia mama recuerdo, en especial tres que eran sus paisanos, todos isleños habían llegado a Venezuela desde las Islas Canarias, unos vendían carbón otros leche o frutas.
Mi abuela materna nos hablaba de las Islas, mis hermanos y yo conocíamos por su referencia el volcán llamado El Teide que queda en Tenerife. Mí abuela había nacido en otra de las islas: Fuerteventura ella llego al puerto de La Guaira junto con su padre y sus hermanas: Petra y Titi eran todas muy jóvenes, recordaban mucho a su tierra nos enseñaron a tenerle cariño al mar y a comer pescado, plátano y gofio canario
En la cocina de las dos primeras casas que aun recuerdo había un fogón con varios hornillas, allí se colocaba el carbón en trozos pequeños, encima de una de las hornillas colgaba un cilindro de metal bastante grande conectado con el baño por su correspondiente tubería, los carbones de esa hornilla los prendían muy temprano en la mañana para calentar el agua que llegaba al cilindro
Varias veces a la semana el marchante de mama, tiznado de la cabeza a los pies gritaba su mercancía y la ofrecía en pequeñas bolsas de papel amontonadas en el fondo de una carreta tirada por un burro
Un día papa se presento con una caja bastante grande y saco de ella una cocina con dos hornillas y un recipiente de vidrio que contenía kerosén, con mucha alegría dijo: no mas carbón Después papa compro otras cocinas con mas hornillas y hasta con horno, con la llegada de la cocina a kerosén, desapareció el marchante de mama y se inicio la modernidad.
Otro de los marchantes paisano de mama llevaba la leche en cantaros a la puerta de la casa, utilizaba, también, como transporte una carreta tirada por un burro. Mi abuela recogía la leche en una olla y la hervía varias veces antes de nosotros tomarla
Al cabo de un tiempo el lechero dejaba en nuestra puerta la leche en frascos de vidrio tapados con pequeños cartoncitos, esta leche no requería hervir tanto, los frascos después de lavados se lo devolvían al marchante. Posteriormente los frascos de vidrio fueron sustituidos por envases de cartón parafinado con leche pasteurizada.
La aparición de la leche en frascos marca la desaparición otro de los marchantes paisanos de mama: el lechero
Este hecho, coincide con la primera nevera que yo recuerdo. Papa le dio una gran sorpresa a mama cuando se presento con este artefacto hasta ese momento desconocido por nosotros, al principio ella no se mostro muy contenta pues le parecía difícil llenarla debido a que la comida se compraba diariamente, nosotros en cambio estábamos felices de poder hacer heladitos todos los días
La nevera se le decía frigidaire nombre que correspondía a una marca, mas adelante con la aparición de otras marcas nos acostumbramos a usar el término nevera.
El frutero otro marchante paisano de mama, tan pronto como pudo, sustituyo la carreta y el burro por un camioncito movido por motor que le permitia atender mejor a sus clientes
Papa mantuvo su costumbre de sumarse a los avances de todo aquello que contrbuyera a facilitar el trabajo domestico, por esta razón compro en seguida que aparecieron, una lavadora automática
Papa comisiono a mi hermano que todo lo sabia a enseñarle a la familia como usar la lavadora, muy admirados comprobamos como ese artefacto lavaba y hasta era capaz de secar la ropa, fue todo un acontecimiento. Mama boto la plancha de zinc donde embostaba la ropa y la ponía al sol para que blanqueara, compro una botella de lejía y comento que de ahora en adelante se reiría de las manchas.
Los marchantes nunca desaparecieron para mama, ella siguió utilizando el término para referirse a todas aquellas personas a las cuales les compraba algo, siempre pensamos que fue una manera de no comprometerse a recordar sus nombres
Mireya de Olivares
Mama era aficionada a usar términos en francés, mis hermanos me dijeron que esa palabra significaba mercader. Varios marchantes tenia mama recuerdo, en especial tres que eran sus paisanos, todos isleños habían llegado a Venezuela desde las Islas Canarias, unos vendían carbón otros leche o frutas.
Mi abuela materna nos hablaba de las Islas, mis hermanos y yo conocíamos por su referencia el volcán llamado El Teide que queda en Tenerife. Mí abuela había nacido en otra de las islas: Fuerteventura ella llego al puerto de La Guaira junto con su padre y sus hermanas: Petra y Titi eran todas muy jóvenes, recordaban mucho a su tierra nos enseñaron a tenerle cariño al mar y a comer pescado, plátano y gofio canario
En la cocina de las dos primeras casas que aun recuerdo había un fogón con varios hornillas, allí se colocaba el carbón en trozos pequeños, encima de una de las hornillas colgaba un cilindro de metal bastante grande conectado con el baño por su correspondiente tubería, los carbones de esa hornilla los prendían muy temprano en la mañana para calentar el agua que llegaba al cilindro
Varias veces a la semana el marchante de mama, tiznado de la cabeza a los pies gritaba su mercancía y la ofrecía en pequeñas bolsas de papel amontonadas en el fondo de una carreta tirada por un burro
Un día papa se presento con una caja bastante grande y saco de ella una cocina con dos hornillas y un recipiente de vidrio que contenía kerosén, con mucha alegría dijo: no mas carbón Después papa compro otras cocinas con mas hornillas y hasta con horno, con la llegada de la cocina a kerosén, desapareció el marchante de mama y se inicio la modernidad.
Otro de los marchantes paisano de mama llevaba la leche en cantaros a la puerta de la casa, utilizaba, también, como transporte una carreta tirada por un burro. Mi abuela recogía la leche en una olla y la hervía varias veces antes de nosotros tomarla
Al cabo de un tiempo el lechero dejaba en nuestra puerta la leche en frascos de vidrio tapados con pequeños cartoncitos, esta leche no requería hervir tanto, los frascos después de lavados se lo devolvían al marchante. Posteriormente los frascos de vidrio fueron sustituidos por envases de cartón parafinado con leche pasteurizada.
La aparición de la leche en frascos marca la desaparición otro de los marchantes paisanos de mama: el lechero
Este hecho, coincide con la primera nevera que yo recuerdo. Papa le dio una gran sorpresa a mama cuando se presento con este artefacto hasta ese momento desconocido por nosotros, al principio ella no se mostro muy contenta pues le parecía difícil llenarla debido a que la comida se compraba diariamente, nosotros en cambio estábamos felices de poder hacer heladitos todos los días
La nevera se le decía frigidaire nombre que correspondía a una marca, mas adelante con la aparición de otras marcas nos acostumbramos a usar el término nevera.
El frutero otro marchante paisano de mama, tan pronto como pudo, sustituyo la carreta y el burro por un camioncito movido por motor que le permitia atender mejor a sus clientes
Papa mantuvo su costumbre de sumarse a los avances de todo aquello que contrbuyera a facilitar el trabajo domestico, por esta razón compro en seguida que aparecieron, una lavadora automática
Papa comisiono a mi hermano que todo lo sabia a enseñarle a la familia como usar la lavadora, muy admirados comprobamos como ese artefacto lavaba y hasta era capaz de secar la ropa, fue todo un acontecimiento. Mama boto la plancha de zinc donde embostaba la ropa y la ponía al sol para que blanqueara, compro una botella de lejía y comento que de ahora en adelante se reiría de las manchas.
Los marchantes nunca desaparecieron para mama, ella siguió utilizando el término para referirse a todas aquellas personas a las cuales les compraba algo, siempre pensamos que fue una manera de no comprometerse a recordar sus nombres
Mireya de Olivares
El secreto
El Secreto
Estábamos sentados alrededor de la mesa del comedor y mi abuela
comentó: ¡Parece que no lloverá hoy! Asómate y verás que el sol está muy
brillante. En ese momento oímos una música tan fuerte, que casi movía
la mesa y ella, comentó: ¡Ahora si nos acomodamos, los soldados del
cuartel van a usar la calle para sus desfiles! Corrimos hacia la puerta
de la calle; lo que observé me llenó de un
asombro que nunca había sentido antes. Una carroza blanca, muy blanca,
iniciaba un numeroso cortejo; por los vidrios de la carroza pude ver un
lecho forrado de una tela blanca. A cierta distancia de la carroza seis
hombres cargaban una caja blanca y larga, con una tapa cubierta de
flores también blancas. Los hombres vestían trajes de un negro lustroso;
el brillante sol de esa mañana al chocar con ellos desprendía una luz
muy fuerte que me hizo cerrar los ojos.
Un olor a jazmín salía de
la caja; se lo dije a mamá y ella me contestó: Las flores que están
sobre la caja son nardos y malabares. ¡Bueno, no importa! Me había
equivocado, pero el olor se parecía.
Detrás de la caja blanca y a
cierta distancia de ella, un grupo de músicos tocaban sus instrumentos.
El que iba adelante llevaba un enorme tambor que golpeaba con fuerza. No
sé por qué sentí mucha tristeza; cuando levanté la cabeza para mirar a
mamá ella tenía los ojos húmedos y le corrían dos lágrimas por sus
rosadas mejillas. ¿Qué pasa le pregunté? ¿Quién va en esa caja? Y ella
me respondió con voz temblorosa: Es Luisa, la joven tísica de la
esquina, y agregó, hermana del músico. El cortejo finalizaba con otro
grupo de hombres de diferentes edades vestidos de negro, gris o blanco;
algunos llevaban un brazalete negro sobre la manga que cubría uno de sus
brazos y sostenían coronas de flores entre sus manos, flores que se
esparcían formando una alfombra de varios colores sobre la calle. La
música se fue apagando poco a poco, la bella carroza después de recorrer
varias cuadras, desapareció de nuestra vista.
Me senté en el quicio
de la puerta, cerré los ojos y me acordé de Luisa. Mamá solía darme
unas monedas para comprar en la bodega de la esquina atendida por misia
María, una joven mujer muy dulce y cariñosa que después de atender los
pedidos de mamá, me regalaba unas galleticas coronadas con piquitos
dulces de diferentes colores. Un día al salir de la pulpería, se
entreabrió la ventana de la casa vecina y me llamaron: Ven, niñita, ven!
me acerqué y vi una joven muy pálida de ojos profundos y tristes, de
cabellos negros y lacios. Pegué un grito; creí que era un fantasma.
Ella, con dulzura, me dijo: No te asustes, por favor, y me preguntó;
¿Cómo te llamas? Le dije mi nombre, y ella alzó la voz para decirme: yo
me llamo Luisa. Me dio un ramito de uvas verdes que colocó al lado de
las galleticas y me hizo prometerle que guardaría en secreto lo que
había sucedido. Me provocó preguntarle ¿por qué?, pero no lo hice.
La escena se repitió varias veces, luego, por un tiempo largo, la
ventana no se volvió a abrir y yo me olvidé de Luisa, y resulta que
ahora ella estaba allí acostada en la caja blanca.
Permanecí no sé
cuánto tiempo sentada en el quicio de la puerta, cerré los ojos y de
pronto vi a Luisa, toda vestida de blanco; estaba menos pálida y una
corona de jazmines sujetaba sus cabellos, impidiendo que se taparan sus
hermosos ojos; atravesó los balaustres de la ventana y se sentó en el
medio de la calle, llevaba una pequeña cesta llena de racimos de uvas
verdes.
Me acerqué a Luisa. Luego aparecieron muchos niños que ella
atraía con su especial dulzura; comenzamos a cantar, con voces suaves
que parecían susurros. Luisa se levantó y danzó al compás de nuestros
cantos, todos danzamos y danzamos a su alrededor.
Luego, Luisa
desapareció y preguntamos: ¿Qué se hizo Luisa?, y alguien contestó: se
fue al cielo. Miramos todos hacia el cielo; yo vi nada absolutamente
nada, pero el olor a jazmín era más fuerte
que antes. ¡Niña, es
hora de almorzar! Abrí los ojos, recorrí con una mirada toda la calle;
no estaban los flores que cayeron de las coronas que sujetaban en sus
manos los hombres del cortejo. Me pregunté sin obtener respuesta: ¿Sería
que estaba soñando?
No podía comentarle a mamá lo que me había
pasado, pues ella descubriría el secreto que había prometido a Luisa no
revelar jamás.
Mireya de OLivares
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





